Predicadores en el bus interdepartamental
Nosotros creaturas tenemos para con Dios una deuda de arrepentimiento, dice, sin altavoz ni música, de viva voz, en tono sereno, uno del par de predicadores brasileros morenos de edad media que viajaban conmigo y otros cuarenta pasajeros en el bus que tomé en Santa Cruz para venirme a Cochabamba a inicio de semana. Sí que se grabaron el uno al otro su predicar, con sus teléfonos multiuso; y hubo otro pasajero que los filmó. Al terminar la declaración, el moreno macizo oró en brasileño: siempre el orar alguien comisionado por alguien para eso, es cierto.