lunes, 5 de enero de 2026

Una de dos: el dilema existencial de los pueblos árabe-musulmanes ante la arremetida imperial yanqui-sionista

Estados Unidos-Israel (con la pequeña ayuda de Europa, Canadá, Australia, Nueva Zelandia y Japón, y con la connivencia del resto del mundo) dan en las últimas décadas dos opciones a los pueblos árabe-musulmanes del Oriente Medio y el Norte de África: si no se rinden y se dejan desorganizar políticamente, quedando abiertos a todo ataque y expansión imperial yanqui-sionista, se les amenaza con la destrucción definitiva de sus estructuras sociales, estatales, comunitarias, o sea, con borrarlos de la historia.

Se trata de una ofensiva imperial contra los árabes y musulmanes, cuyo inicio lejano es la invasión francesa a Egipto a inicios del siglo XIX, en la estela de la invasión inglesa a la India, unas décadas antes. La continuación fue la apertura franco-británica del canal de Suez. Luego vinieron el derrumbe del imperio turco, la colonización francesa, británica e italiana del Levante y el Norte de África, la entrada a Palestina de colonos judíos llegados de Europa oriental y central, que fueron desplazando a la población árabe. Entre las dos guerras mundiales, las potencias europeas desdibujaron el mapa de la región, desintegrando a pueblos y asegurándose la colaboración de muchos jefes de clanes y familias en la región, para fornar estados débiles y abiertos a las imposiciones imperiales. En 1936-1939, decenas de miles de soldados ingleses, junto a miles de adjuntos judíos, derrotaron la revuelta palestina, lo que abrió paso a la limpieza étnica de 3/4 de millón de palestinos en 1947-1948 y la creación del estado de Israel.

Lo que Estados Unidos e Israel han hecho en los últimos 60 años en el Oriente Medio-Norte de África es desorganizar políticamente a las naciones de esa región. La derrota egipcio-siria de 1967 quitó del mapa la amenaza nacionalista árabe para EEUU-Israel; la capitulación de Sadat en 1979 empujó a Egipto fuera de la política regional, lo puso en retirada, le quitó proyección = dejó la iniciativa al enemigo imperial expansionista. En 1970, Jordania, actuando en nombre de EEUU-Israel, corrió a la OLP fuera de sus fronteras; a mediados de los años 70, la OLP renunció en la práctica al derecho al retorno de los palestinos a su patria, de donde Israel los había expulsado 30 y 10 años antes; en 1982, Israel botó a la OLP fuera del Líbano; esto dejó del todo indefensos a los palestinos del mismo Líbano y de Cisjordania, Gaza y Jerusalén. La OLP capituló del todo en 1993, renunciando a la autodeterminación palestina. Contra eso se levantaron los palestinos en la primera y la segunda intifadas de 1987-1993 y 2000-2005.

Estados Unidos invadió Irak en 1991 y de nuevo en 2003, matando a un millón de iraquíes y destruyéndolo. Desde hace veinte años, los civiles de Gaza son bombardeados periódicamente. Las revueltas árabes de hace quice años resultaron en el cierre de la democracia en Egipto y otros países. Yemen, Somalia y Sudán son atacados por EEUU y sus aliados sionistas saudíes y emiratis. Siria es agredida por fanáticos taqfiris formados y apoyados por EEUU-Israel y sus peones árabes. Libia, país que funcionaba bien en interés de su pueblo, fue destruida en 2011 y desde entonces sólo empeora, llegando a haber allí mercados de esclavos, y bandas formadas por Europa para trancar a la fuerza el flujo de refugiados africanos.

La riada de al Aqsa, iniciada el 7 de octubre de 2023, está resultando hasta hoy, enero de 2026, en retrocesos mayores para los palestinos y pueblos de la región. Gaza sigue siendo aniquilada por bala, bomba y hambre, pese al supuesto alto al fuego de octubre pasado. Cisjordania (acorralada por 900 checkpoints, con mil palestinos muertos por Israel en estos 2 años y miles de palestinos rehenes torturados) y, aislada de ella, Jerusalén oriental, están siendo limpiados étnicamente. Hizbolá fue deshabilitado en el Líbano, donde EEUU tiene el control político. Siria fue finalmente deshecha (como antes Irak y Libia, fue despojada de toda defensa militar ante futuras agresiones yanqui-sionistas), con lo que quedó roto el paso de hombres y armas entre Irán y el Líbano. Los rebeldes iraquíes guardaron sus armas. Yemen, que, en apoyo a Palestina, pudo cerrar durante dos años el mar Rojo, fue bombardeado muchas veces por EEUU-Israel, y sigue sufriendo agresión de los aliados árabes del imperio. Irán fue atacado por EEUU-israel y, aunque respondió con fuerza, parece haber quedado débil.

El contexto mundial es de un imperio militarista que, habiendo perdido su dominio exclusivo o unipolaridad, lucha desesperadamente por recuperarlo: busca rodear completamente a sus rivales China y Rusia, ahogarlos económica y políticamente. El futuro de los pueblos del mundo puede ser muy negro si gana EEUU. Israel podría lograr la aniquilación físico-política de la nación palestina, lo que, junto a una posible derrota persa, abriría el paso a la formación del Gran Israel, tragándose a los países vecinos, enteros algunos y otros en parte. La hora es difícil. La solidaridad de gran parte de los pueblos del mundo, despertada por el espectáculo diario del genocidio israelí de los palestinos en Gaza, debe expresarse en los actos de aislar y sancionar a Israel (para arrinconarlo y finalmente desarmarlo como estado de apartheid y genocida, para recrear una Palestina democrática e igualitaria), pero este paso sólo será dado si los pueblos del mundo empujan a sus gobiernos, y esto es algo a verse, algo no dado aún.

sábado, 3 de enero de 2026

La disyuntiva hoy, con la agresión yanqui a Venezuela

La agresión estadounidense a Venezuela de hoy, sábado 3 de enero de 2026, pone las cosas claras para la gente de Bolivia, América Latina y el mundo: nos definimos por las leyes, por la dignidad y la soberanía de los pueblos, por la liberación de las naciones, la salud y el bienestar de la gente, o traicionamos a nuestros hermanos, con Trump, Netanyahu, Milei, entregamos nuestra patria al enemigo, aceptamos el caos, la destrucción yanquis.

O somos palestinos, humanos, dignos, resistentes y valerosos, o nos dejamos esclavizar, nos hacemos gusanos al servicio de los monstruos masacradores yanqui-sionistas.

Contra los colonialistas genocidas, nuestra solidaridad para subsistir como personas, familias y comunidades.

El imperio militarista estadounidense intenta hoy robar el petróleo venezolano (que hace 80 años abasteció a los ejércitos aliados en la segunda guerra mundial, como nuestro estaño boliviano también les sirvió entonces) para asegurarse para la guerra que planea contra Irán (que, defendiéndose, puede cerrar la salida de petróleo desde el golfo Pérsico) y para sus agresiones a Rusia y China, que pueden crecer hasta ser la tercera guerra mundial.

lunes, 15 de diciembre de 2025

Sionistas, monstruos espeluznantes; jutis héroes; palestinos de luz

¿Por qué iba nadie que no sea Israel a pagar la reconstrucción de las casas y las ciudades de Gaza que los israelíes, freaking monsters, destruyeron en estos dos años y más de genocidio?, pregunta el comentarista estadounidense gordo y gritón al que muy pocas veces oigo en internet, porque no sabe decir nada nuevo. Pero ahora necesito ánimo, tensión, flexionar los músculos y ponerme en movimiento. La convicción con que tantos opinadores condenan el holocausto israelí de los palestimos de Gaza me reconforta. Anoche escuché largamente por internet a Finkelstein que decía que Gaza dejó de haber, que los árabes, esclavos, se la entregaron al Trun criminal (al apoyar la resolución 2803 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, de 17 de noviembre pasado), que Israel se salió con la suya, y que a los palestinos no les queda más que, o quedarse y perecer, o irse de Gaza.

Es mucha mi necesidad de que no sea como Finkelstein dice, mi urgencia de que Palestina sea libre, pronto. Pero para la liberación palestina será necesaria la caída, el desmoronamiento del enemigo de la humanidad que es el imperio guerrista, masacrador de pueblos que es Estados Unidos, que está enredado, confundido en una sola masa de horror histórico con el genocida Israel. Y esta tarea de destrucción del mal y de sanación vamos a tener que hacerla, hoy y en los años que vienen, guiados por los fuertes y claros palestinos, todos los humanos de esta Tierra.

Hablando de los Jutis (Houthis o Ansarallah) de Yemen, Norman Finkelstein dijo -- luego de ponerlos en el lugar de su respeto mayor por la solidaridad que tuvieron hacia los palestinos al bloquear, durante dos años, en contra de los genocidas yanqui-sionistas, el Mar Rojo, sufriendo muchos muertos y heridos, porque ellos saben lo que es estar sitiados como los gazagüis por Israel, pues los yemeníes fueron sitiados por tres años por los saudíes, con cien mil niños yemeníes muertos por el hambre -- que cada quién no es responsable por el resultado de las cosas que emprende en un contexto de subordinación, sino sólo por su propio actuar o hacer hacia el propósito de librarse de la opresión. En cambio, los opresores y quienes los socapan sí son culpables de sus acciones dañinas.

Laura:

La luna, una luna delgada en forma de cuerno doble, señala al nacer detrás de las hojas de los árboles -- que, con la luz de las estrellas en este cielo despejado de mitad de la noche, a las tres de la madrugada, una hora antes del piar de los primeros pájaros, son una cortina menos que oscura -- indica la luna naciente el lugar donde, allá lejos, en la ciudad, está la laguna Alalay. Camino de costado dos pasos para eludir la copa del molle que tengo al frente y verla sin tapas. Pero allí, donde antes estaba la luna, ¡una luciérnaga, delante del follaje! Una sola, de color azul-verde, a unos treinta metros de mí. Por el trayecto que seguía en el primer brillo que le vi, calculo dónde la veré ahora, y me equivoco un tanto: cambia de dirección. Brilla muy fuerte en este aire limpio. Y ahora, bajando, tuerce harto y durante dos brillares, tres, ¡viene hacia mí! Está, no lejos de donde yo, parado sobre el pasto húmedo, olvidando la luna, recuerdo la última vez que vi, no una, sino muchas lucecitas vivas volantes, una nube de ellas, a la que nos acercamos, tuvimos aquí, delante nuestro, ahora al costado, contra la pared de ramas y lianas y hojas y troncos en el reborde del lecho no tan hondo del río Ch'utakagua, y que fuimos dejando atrás, al final de una tarde de verano, contigo, Laura, sentada en la parrilla de mi bicicleta, subiendo desde Santiaguilla a Sauceesquina, hacen veinticuatro años. Esa noche te gustaron los curucusís o ninaninas, mientras yo pedaleaba, sudaba, yendo a Tiquipaya, a dejarte con tu madre. Esta luz de hoy noche titila, sube volando ahora detrás de la copa del palto frutado debajo del cual estoy. Con la cara hacia su camino aéreo, sé que la voy a ver por entre el follaje bajo, porque su luz es clara y cercana. Hace rato que los animales que aquí en el patio hacen ruido de noche, caminando, chillan, se persiguen, no se hacen sentir. Dónde andará ya, volará la luciérnaga que se me apareció hoy noche.

martes, 9 de diciembre de 2025

¡Israelíes, fuera de Bolivia!

El gobierno de Bolivia reestablecerá relaciones con Israel, y quita el requisito de visa de entrada al país para viajeros israelíes, informa hoy martes 9 de diciembre el diario israelí Haaretz en inglés.

Todos los israelíes, con la excepción de los jaredi o religiosos, hacen 3 años de servicio militar, los varones, y 2 años, las mujeres.

Desde 1947 hasta hoy, 2025, los soldados israelíes se han ocupado de expulsar de sus casas, ciudades y tierras a varios millones de palestinos desarmados, convirtiéndolos en refugiados de guerra, e, ilegalmente, les han impedido a la fuerza, volver a sus casas.

En los últimos 58 años, los soldados israelíes han sido usados para vigilar, controlar, acosar, avasallar, secuestrar, torturar y matar a los civiles palestinos desarmados cuyo territorio ocupan ilegalmente desde entonces.

En los últimos 2 años y 2 meses, los soldados israelíes, bajo la protección de EEUU, se han puesto a matar a muchas decenas de miles de civiles palestinos desarmados en Gaza; 70 mil palestinos asesinados y 170 mil heridos, según las autoridades palestinas; más de 100 mil muertos, según estimación del instituto alemán de demografía Max Planck; hasta unos 600 mil muertos, según otros cálculos.

Soldados israelíes han asesorado las labores de matanza de civiles por parte de militares y policías en la Sudáfrica del apartheid, la Argelia francesa, la Uganda de Idi Amín, El Salvador de los escuadrones de la muerte, la Guatemala de los cien mil indígenas masacrados en los años 80. Soldados israelíes asesoran hoy a los policías y paramilitares estadounidenses que el gobierno de ese país ha soltado para aterrorizar, detener en campos de concentración y deportar a nuestros hermanos inmigrantes latinos (los están limpiando étnicamente de Gringolandia). Soldados israelíes asesoran y entrenan hoy la represión, persecución y matanza de poblaciones enteras en decenas de países del mundo.

La sociedad israelí en su conjunto = casi todos o gran mayoría de los israelíes aprueban, incitan y festejan la matanza por sus militares de todos los civiles palestinos de Gaza, la expulsión de los palestinos de sus casas, ciudades y tierras en Cisjordania y Jerusalén, e incluso su expulsión de Israel 48, y defienden la tortura y violación sexual por parte de guardias israelíes de los palestinos secuestrados, incluso los niños.

En los dos años pasados Israel ha atacado sin ser antes provocado, o sea, ha cometido el crimen de guerra de agresión (el crimen cometido por la Alemania nazi, el imperio de EEUU, la Sudáfrica del apartheid) contra: Palestina, Líbano, Siria, Irak, Yemen, Irán, Qatar y Túnez, matando en esos países (excepto Túnez) a miles de civiles e hiriendo a muchos miles más.

Israel, junto a EEUU, es aliado estrecho, es fomentador y socapador de los crímenes que las dictaduras árabes del golfo y de otras regiones cometen en masa contra sus pueblos, incluso contra sus minorías cristianas.

¿Queremos los bolivianos tener cerca de nosotros a uno solo de esos criminales de guerra israelíes, asesinos en masa de mujeres y niños?

viernes, 5 de diciembre de 2025

La luz palestina, el abismo sionista

Es mucho el sufrir palestino, cómo no los han aplastado del todo ya, en estos más de cien años de opresión, pregunta mi hija. Le había hablado de que una porción de las familias palestinas, por miedo, vergüenza, por conveniencia, por el terror, colaboran con el enemigo, hasta le nombré a un traidor que lleva nuestro apellido, contra varios otros parientes nuestros, allá, por contrario, dignos. Le dije que ningún pueblo hay en el mundo más libre que el palestino de Gaza, ensordecidos por los drones espías que zumban 24/7, aplastados bajo los escombros amontonados por las bombas sionistas, torturados en las cárceles, inundados por las lluvias de este tercer invierno del genocidio, rebalsados de basura, sedientos y hambreados... pero siempre soberanos, bajo la mira asesina yanqui-sionista, siempre dignos y maestros de todo el resto de los humanos. Pasé a hablarle de Sayed Jasán Nasrala = el triunfo de Dios el padre y Qasem Suleimani el organizador, del precursor Iseldín al Qasán, el fundador jeque Ajmed Yasín, Abu Obaida Kajlut el portavoz, el héroe Yajya Sínwar, el gobernante solidario Abdul Malik Juti, el rehén Marwan Bargouthi, Janan Asrawi la representante, de Raquel Corrie la víctima perfecta, Aarón Bushbell el inmolado, los testigos asesinados Tomás Hurndall, Vittorio Arrigoni y Eisenur Ezgi Eigi, la niña pura y mujer fuerte Greta Thurnberg, los creadores Juda Amuri y Richard Barnard, Jeba Moraisi y Kmron Ajmed que dejaron de comer setenta días, los historiadores Ilán Pappé y Norman Finkelstein, Miko Peled que va dejando de ser israelí y se va volviendo palestino, la reportera Francesca Albanese, el rabino Dovid Yisroel, el refusenik Iddo Elam y Orly la denunciante y poeta, de Leila la valerosa, Yejad el dirigente, los doctores Adnan, Mustafa, Jada y Sámaj, el estudioso Tareq, los poetas Refaat y Ajmed, Ajed la leona e Isa el fuerte de el Jalil, los reporteros Chirín, Anas, Jusam, Bisán y Nora, de Susan la novelista y las abogadas Noura y Diana, del escritor Gasán, el poeta Majmud y Fátima la fotógrafa, de mis amigos Jusein, Shaimaa, Yena Asad, Jalil, Misk y Sujaila, de Gaith-lluvia que vive y de su mamá Mariam-periodista a la que mataron, y de Isa vivo siempre y de su madre, la muchacha Mariam, también viva, le dije que el solo asomar de sus nombres lo hace sonreír alegre a uno, los labios desbordados: Palestina fuente de esperanza eterna.

Le conté del ataque sionista de los bípers y walkie-talkies de septiembre del año pasado, que mató a decenas y dejó mutilados, tuertos, ciegos, mancos a cientos de niños y de mayores, médicos, enfermeros, empleados municipales. Le conté de los miles de dianas logradas por los francotiradores sionistas contra la pacífica, festiva marcha del retorno de hace siete años: disparos a las rodillas, a los muslos, las canillas de niños, fotógrafos, rescatistas, enfermeras, disparos al pecho de cuántos palestinos en sillas de ruedas, ya antes tullidos por Sión. Me faltó contarle del casi millón de olivos descuajados por Israel en Gaza en estos dos años pasados y del número parecido de también olivos matados por Israel en Cisjordania en las décadas pasadas. Me dijo mi hija que, a un lado y abajo del sufrimiento palestino, por ratos, para ella, más dolorosa, estaba la degradación sionista, la crueldad de ese pueblo entero, dedicado, por dos años ya, a aniquilar a sus vecinos a los que, generaciones atrás, ya vencieron, a los que, desde hace décadas ya oprimen. Y todo ¿para qué? Para, socapados, fomentados por el yanqui enemigo de la humanidad, acabar de robarles sus casas, sus tierras, su memoria, su vida.

Digestión inciclista

Los días que no pedaleo bici mi digestión no es buena, si no saco a pasear mis tripas, evacúo no rápido ni bien.

Esta cercanía

Guardo la bici cerca de mí en la noche, la meto al cuarto donde duermo, no me gusta dejarla afuera, en el corredor, al alcance de unos ladrones que, espero, igual no querrían entrar por tan poca cosa..., pero no me arriesgo, la cuido.