Una próxima conferencia sobre "antisemitismo", organizada por el gobierno israelí, tendrá invitados de la extrema derecha europea, sucesores del fascismo. Enlace: https://x.com/NTarnopolsky/status/1900614588497895909 . Esto sigue la tradición de cien años de aprendizaje sionista-israelí de los modos y decires del fascismo europeo, incluyendo acuerdos y comercio de los judíos sionistas previos al estado de Israel con la Alemania nazi, mientras ésta aniquilaba a la mitad de la judería europea.
En el nuevo gobierno estadounidense de Trump, todos los puestos importantes de política exterior los ocupan fanáticos sionistas de origen neoconservador (la línea guerrista que nos dio el millón de muertos en Irak y la destrucción de otros países musulmanes: Siria, Libia, el Líbano, Yemen, Sudán, Somalia y Afganistán, resultando en que la mitad de los refugiados en el mundo son árabes, que son apenas poco más del 5 por ciento de la población mundial; junto a la continua amenaza a Irán) o cristiano-nacionalistas (racistas enemigos de los negros, mexicanos, latinos, de otras minorías y de artistas, intelectuales, de los homosexuales, empeñados en poblar de morenos las ya repletas cárceles estadounidenses).
Los gobernantes de Ucrania, en parte nazis (herederos de los genocidas ucranio-nazis de hace 80 años), están regalando su país (que en diez años pasó de alrededor de 50 millones a unos 30 millones de habitantes) a los yanquis.
El estado de Israel fue el más duradero amigo de la Sudáfrica del apartheid; colaboró con y entrenó desde hace 60 años a los militares fascistas masacradores de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay (no tengo datos de Bolivia), de Guatemala, El Salvador, a los paramilitares colombianos, a los militares de Indonesia, las Filipinas, y de otros lugares de alta represión masiva.
Desde hace unos años, los ricos del mundo están cada vez más volcados hacia Israel: su corazón late por el sionismo
¿Por qué? Porque Israel es el robo de tierras, casas, pueblos y ciudades, de agua, minerales y otros recursos, de cultura, tradiciones y costumbres, de identidades; Israel es la matanza en masa e impune de inocentes viejos, mujeres, niños y bebés, hasta de ovejas y cabras, es el desarraigo de árboles y el cegado de manantiales; es la resolución militar de los problemas políticos; es la mentira continua y uniforme y, al mismo tiempo, la desfachatez, la sinvergüenza, el descaro, la truculencia. En la actual fase de disolución o de refuerzo de la dominación / opresión capitalista, este modo violento abierto les gusta a los ricos del mundo. Hace más de cincuenta años que en muchas de las academias militares del mundo se estudia y recomienda la táctica-estrategia militar israelí de ir siempre al ataque (sin aclarar que esto sólo es posible con el padrinazgo del imperio avasallador, primero británico y hoy estadounidense).
En los últimos cincuenta años, EEUU pasó de tener una de las menores poblaciones carcelarias del mundo, con éxitos en la rehabilitación copiados en otras partes, a ser el país con más presos en el mundo (alrededor de 1 estadounidense de cada 150 está preso; en nuestro país, la proporción debe de rondar un preso por cada mil habitantes). Este ataque jurídico-penal-político de los ricos estadounidenses contra sus pobres (ataque copiado en otras partes y que va junto a otros ataques, económicos, político-culturales) se hace al lado de una policialización del ejército y una militarización de la policía, copiadas del régimen israelí de ocupación de los palestinos, que dura 80 y más años. Así como en los últimos 70 años, miles de militares latinoamericanos fueron entrenados en fascismo, masacre y tortura en las academias militares yanquis, muchos policías estadounidenses son ahora entrenados en Israel. El actual régimen mundial de vigilancia sin fin, basado en la sospecha y la delación, la traición, es en parte hechura israelí-estadounidense.
Tengamos cuidado aquí en el país de no ser tontos: no apoyemos a corrientes políticas como el pitismo de Mesa, Doria, Tuto, Chi, Claure, herederos todos de sesenta años de fascismo masacrador de los militares, siempre aliados al imperio de EEUU y a Israel (país con el que, hace cinco años y medio, la Áñez se apuró a relacionarse), su punta de lanza en Asia occidental-norte de África, ni de apoyar a sus correspondientes Bolsonaro, Milei, Noboa, Corina Machicado, el pinochetismo, los golpistas que gobiernan Perú, el PAN en México, Bukele, Vox y el PP en España, los gusanos cubano-maiameños. Las ofertas políticas de la izquierda de hoy en nuestros países latinoamericanos no son simpáticas; pero la alternativa fascista de ser gusanos sometidos al imperialismo yanqui es mucho peor. Nuestro himno nos invita a morir antes que esclavos vivir.
El genocidio israelí a los palestinos de Gaza lo cambia todo hasta el último rincón de la política en todo el mundo: humanamente, en dignidad, en decencia, no debemos apoyar o tolerar a nadie que ni siquiera le dé una mirada que no sea de condena a Israel-EEUU-Europa. Desde hace dos años, hay en el mundo un nuevo referente-centro: es Palestina, la patria por excelencia. Si está bien defender a cada uno de nuestros países, luchar por él, está mejor, sin contradicción, pensar de entrada desde Palestina y actuar hacia ella: siempre contra el imperio yanqui porque el imperio es enemigo de la humanidad.
Dije que hoy en día, en todo el mundo, Palestina es la patria por antonomasia. ¿Qué quiero decir? Que, ademas de los combatientes palestinos y de Levante, los armados y los no violentos, que, desde hace más de cien años, en el contexto de dos siglos de ofensiva europea-estadounidense contra los árabes y el islam, entregan sus vidas, sus familias y todo su ser a la lucha contra el monstruo infernal del sionismo imperial, hay ahora en Occidente y en el resto del mundo (¡pero no en Bolivia, no, ay!) muchachos y chicas que están poniendo el cuerpo y reorientando sus vidas para dar fin al imperialismo, su rapiña y sus guerras sin fin: Rachel Corrie ( https://x.com/saoirse161616/status/1901299765242925174 , https://x.com/DoubleDownNews/status/1769122202509570082 ), Aaron Bushnell ( https://m.youtube.com/watch?v=BJpWOikX9jU ), Aysenur Ezgi Eygi ( https://m.youtube.com/watch?v=g1AMPy0L8WU&pp=ygURYXlzZW51ciBlemdpIGV5Z2k%3D ), los viajeros del Mavi Mármara, los activistas de Palestine Action ( https://x.com/Pal_action/status/1900911081440088229 , https://x.com/Pal_action/status/1900823906677633159 ) y muchos otros, entre los cuales, los valientes de Extinction rebelion. Esto es nuevo y contrarresta el hedonismo liberal en el que gran parte del mundo nos hemos criado y vivimos. Añoro a Megan Rice, la monja: https://en.m.wikipedia.org/wiki/Megan_Rice . Vivimos el tiempo heroico de Dan Ellsberg, Julian Assange, Edward Snowden, Chelsea Manning y compañía.
También parte del contexto histórico hoy es el crecimiento, no masivo pero apreciable, de las conversiones al islam entre jóvenes de toda condición en Occidente, que da respiro espiritual, permite salir fuera de la asfixia atea, hedonista, nomeimportista, solipsista, y fortalecer la conciencia personal, la familia y la comunidad. El cristianismo no va a morir, pero se va achicar más aun, por su falta de temple; sólo en África puede que crezca un poco, y en Rusia parece estar manteniéndose.
Hay otro contexto, a futuro, en otra área: una muy probable Palestina libre y democrática en los próximos dos a diez años, posibilitada por la firmeza de los resistentes y por vuelcos políticos, o sea, por revoluciones democráticas en Jordania, Egipto y otros países del golfo y cercanos, podrá unirse estrechamente a unas renovadas Siria, Líbano, Jordania e Irak, para formar el país federado más grande, poblado y poderoso de toda la región... Es a esta perspectiva a la que los dictadores de Turquía, Egipto, los saudíes y compañía, y hasta los gobernantes de Irán, le tienen miedo.
Otra cosa que está pasando, en un campo distinto, es la preservación / renuevo del judaísmo, que tendrá cosas que ofrecer espiritual y moralmente al mundo, sobre todo a nosotros los cristianos. Confieso que, a fuerza de no saber nada del islam, no lo entiendo. A los palestinos, a los árabes, a su lucha, a partes pequeñas de sus culturas, los siento aquí adentro; pero al islam no lo veo, no lo entiendo. Lo que no me cuadra del islam es que, a diferencia del judaísmo, que usa la necesaria contradicción, y del cristianismo, que usa la hermosa paradoja, el islam parece de una sola pieza, platónico al 100 por cien. A partir del holocausto israelí-sionista contra los palestinos, desde la participación central de muchos judíos en la lucha por aplastar al monstruo genocida antihumano del sionismo imperial, los tesoros de sabiduría retórica, moral, espiritual, científica del judaísmo, inclusive los que contiene el Talmud (que en parte es anti universal, pero que, por otro lado, enseña a razonar con matices y contradicciones, como razonaban Jesús y sus discípulos al elaborar, degustar las parábolas), van a abrirse a las manos de quien los necesite. Entonces vamos a poder leer de nuevo y entender a Filón, a Maimónides, Espinoza, Marx, Trotski, la Rosa Luxemburg, a Wittgenstein, a Freud, a la Edith Stein, la Etty Hillesum, la Simone Weil, Walter Benjamin, Hannah Arendt, Marcuse, a Ajad Jaam, Buber, Leibowitz, a Ivan Illich, Noam Chomsky y a tantos otros.
Gaza lo alumbra todo: su luz, luz de martirio de un Cristo colectivo, es luz venida directamente del Creador.