La negociación actual para una tregua en el holocausto israelí de palestinos en Gaza es, por lo menos, la tercera desde la tregua efectiva de la última semana de noviembre del anteaño pasado (2023). Como las anteriores negociaciones, ésta parece seria, por las figuras políticas que la llevan y por los puntos en que la resistencia palestina cede a las imposiciones israelíes.
Ahora, la resistencia cedió al aceptar la no retirada inicial del ejército israelí de toda Gaza y la presencia israelí temporal en la frontera de Gaza con Egipto (corredor Filadelfia), lo que implica el cierre o envoltura terrestre completo de Gaza por Israel, que además, desde hace casi 20 años, la constriñe por mar, por aire, le corta el agua, la comida, las medicinas, la electricidad, el combustible, teléfono e internet... etc.
La resistencia palestina aceptó, hace más de un año, desligar su lucha de la lucha palestina en Cisjordania y Jerusalén oriental, o sea, seguir permitiendo el progresivo arrinconamiento allí de los palestinos, con despojo de sus tierras y pueblos, y profanación de sus templos (islámicos y cristianos). Ha retrocedido, desde mayo pasado, en el punto básico de no exigir compromiso israelí de poner fin definitivo a su guerra actual contra los palestinos, aceptando treguas por fases que durarían días o semanas, fases sucesivas dependientes de la concreción de la fase anterior, o sea, resignándose a la posible, anunciada por Israel, reanudación de las masacres.
¿En qué cedió Israel? Israel acepta desmantelar gradualmente el "corredor" Netzarín, una franja de kilómetros de ancho, ocupada por sus militares, que rompe el paso de palestinos entre el norte y el centro de la franja de Gaza, y así permitir la vuelta de los palestinos que acaba de expulsar del norte, a sus ahora casi totalmente devastados lugares de habitación al aire libre. Es decir que Israel renuncia a poblar con judíos sionistas el norte de Gaza.
Cada vez, la gente de Palestina y sus niños (tan politizados hoy como supimos ser muchos de los niños bolivianos hace 50 años, durante la dictadura militar masacradora) festejan anticipadamente la posible próxima tregua.
Pidamos al Señor Jesús que las prudentes, limitadas esperanzas de los niños de Gaza no queden defraudadas.
Es muy poco lo que yo sé, pero les trasmitiré un hecho, dos apuntes sobre el contexto histórico, y los temores de algunos entendidos en el tema.
El hecho es que la palabra del presidente estadounidense Biden sobre Gaza fue usada cada vez (hasta unas diez veces en los 15 meses y pico que lleva el holocausto israelí de Gaza) para despistar o engañar a los palestinos; ese político se prestó para desorientar a las víctimas palestinas, y los más de 10 viajes de su ministro Blinken a la región siempre precedieron a la intensificación de las masacres israelíes en Gaza. Trump, que en una semana reasumirá la presidencia del imperio, al enviar a su representante a la negociación, y al anunciar la posible tregua, podría ahora estar prestándose, como se prestó Biden, a pastear o despistar politicamente a los palestinos.
Un contexto histórico grande en el que encaja el holocausto israelí en Gaza es la consolidación del mundo multipolar iniciado hace 8 años, o sea, el desmoronamiento de la hegemonía estadounidense única en el mundo.
Otro contexto histórico, más estrecho, es el de la riada o inundación de al Aqsa, planeada por el finado líder de la resistencia palestina Yajya Sínuar e iniciada el 7 de octubre de 2023, o lo que es lo mismo, la fase final de la lucha de liberación palestina, con la muy probable próxima desorganización del estado sionista de Israel (en esto último no deja de haber un grano de optimismo mío).
La próxima liberación de Palestina depende de la fuerza persistente de los propios palestinos, y de estos dos otros factores: el desmoronamiento interno del ejército, el estado y la sociedad sionistas israelíes, cosa que parece en curso, y de una disminución grave de la influencia político militar estadounidense en la región de Asia occidental y norte de África (pero, fíjense: EEUU construye actualmente en Beirut su segunda embajada más grande del mundo... la primera está en Bagdad, o en México...; da para pensar que todavía quieren quedarse en la región, no?). Este debilitamiento del imperio en la región, impulsado en parte por la terquedad honrosa de la resistencia palestina, tendría que desembocar en el abandono político estadounidense de Israel.
Los temores de gente que sabe del tema político en la región de Asia occidental y norte de África son que el imperio haya consolidado hace unos meses su decisión de jugarse en esa región su pretensión de recuperar la hegemonía mundial, apoyando a Israel hasta el final.
Hay que tener en cuenta que el imperio prepara sus tácticas con años de anticipación dentro de una estrategia que abarca décadas. (Por ejemplo, para América del Sur y Central, la maldición estadounidense explícita nos llegó hace 202 años, con la doctrina Mónrroe = la hegemonía continental de EEUU, de la que aún no salimos.)
El imperio está retrocediendo en Europa oriental, con su derrota en Ucrania ante Rusia, y no parece tener fuerza suficiente en el sudeste asiático para enfrentarse a la China. Así que hay gente conocedora que teme que EEUU se juegue su futuro entero en Asia occidental y el norte de África, desorganizando a fondo la región.
Esta desorganización política, empujada por EEUU, ocurre ahora en Siria, con la caída de Assad y la entrega de ese país a 3 fuerzas: el propio EEUU, que sigue controlando (robando) el petróleo y el trigo sirios; su aliado Turquía, que invadió desde el norte y maneja a los terroristas "islámicos" que supuestamente gobiernan a ese país desde diciembre pasado; e Israel, que invadió desde el sur, destruyó desde el aire la capacidad de defensa siria, se adueñó del 40 por ciento de las fuentes de agua sirias y tomó el monte Hermón (donde hace dos mil años se transfiguró Jesús ante los ojos de Juan y Pedro).
Decía que el imperio alista sus armas tácticas con años de anticipación: hace más de 50 años que, con gasto de decenas de miles de millones de dólares, Israel-EEUU-Europa preparan y afilan en el centro de Asia, en Asia occidental y el norte de África y en toda África, milicias "islamistas" para herir políticamente a la China, a Rusia (y antes, a lo que fue la Unión Soviética), al mundo musulmán en general y a los países árabes en particular. Cosas como los talibanes de Afganistán fueron en gran parte inventos estadounidenses. Los "rebeldes" sirios (e iraquíes) de ISIS y al Qaeda son fabricación íntegramente israelí-estadounidense. El propio Hamás en Gaza, aunque de origen y trayectoria autónomas, fue durante años financiado por los qataríes, aliados estrechos de EEUU (Qatar es un estado vasallo de EEUU: cobija a la mayor base militar yanqui de la región, y sigue a pie juntillas las órdenes de Wachintón, una de las cuales fue, hace 14 años, y de nuevo, hace dos meses, alojar políticamente a Hamás...).
Irak fue destruido por EEUU hace 20 años y todavía no se recupera. Libia, Sudán y Yemen, o fueron ya deshechos por el imperio o están en curso de serlo.
El siguiente puede que sea, pronto, Irán... pero Irán tiene el apoyo ruso, y Rusia tiene el apoyo chino... así que al imperio no le va a ser tan fácil (además, la política iraní parece apegarse a tradiciones políticas persas milenarias de paciencia, moderación, inclusión). Una próxima guerra de EEUU-Israel contra Irán sería tan dura como para calificar como la 3ra guerra mundial. Hay quienes llegan a decir que, junto a Irán, el imperio necesita desorganizar pronto a Egipto y Jordania (dos estados vasallos suyos, completamente sometidos a EEUU-Israel) para alojar a los palestinos a los que quiere próximamente expulsar de Gaza y Cisjordania.
Nota optimista... o, mejor, deseo fuerte: la resistencia palestina, hoy corazón del mundo, junto al resto muscular del mundo, dentro del que se cuentan montones de judíos de lujo, que apoyan a esa resistencia: no cede. ¡Desde el Jordán hasta el mar, Palestina se liberará!
(La resistencia palestina es armada y es civil, violenta y no violenta: ambos lados, como resulta evidente al que sabe un poquito de historia, se complementan, se acomodan, a veces con suavidad, otras veces, entrechocándose. La resistencia empieza con la firmeza diaria de, en medio del desastre impuesto por los israelíes, rearmar con ánimo una vida social viable, con el bienestar asequible; pasa por un sólido duelo social de los caídos en la lucha; cultiva la tradición, la educación y las artes; y con la evidencia de la desalmada decisión israelí de someter o expulsar o matar al pueblo palestino, no se rinde nunca.)
En la tarde:
¡Aljamdulilá! Va a haber tregua. Gaza va a poder respirar. La resistencia continúa hasta acabar con la ocupación sionista. Hay que castigar a los genocidas. Reconstruir Gaza. ¡Viva Palestina libre!