jueves, 16 de abril de 2015

El ciclo ocupa la mitad de la mañana

En una tienda me presto llaves trece y quince. Aflojo la rueda. Ajusto sus conos. Apreto las tuercas. La rueda sigue bailando. Qué hacer. Devuelvo las llaves.

Roto el eje de la rueda de adelante. El maestro no tiene un eje viejo pero sano. Armar de nuevo la rueda, con la pieza rota. Volver muy lento, por calles secundarias, llegar al centro de la ciudad. El ciclo pide atención. Para no sobrepujarlo, para darle su espacio, respetarlo, desmonto y hago unas cuadras a pie. Tiene su lado bueno esto de caminar. Es bueno caminar. El sol es aguantable.

Prestarme plata, de uno y otro lugar, prestarme de a poco hasta que alcance para comprar la pieza y para pagar al bicicletero que la colocará.

Media mañana en esto. El ciclo se da su lugar, me está diciendo, de callado, me dice en esta mañana que lo cuide, lo atienda.

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